Relato dominical (III) : Mucho que decir

 Mucho que hablar y decir. Mucho de todo para ir diciendo que lo poco que digo está dicho. Pues lo mucho que hay que decir no deja de ser lo mucho que quien ha dicho antes dirá en la dicha de su dicho.

Tomémoslo con calma. Hagámonos un café. Un delicioso capuccino, con su espuma y el cacao coronando su cima. Delicioso. El café despierta la mente y calienta el alma, mientras nuestros ojos se dirigen a lugares lejanos donde las luces nos ciegan y las noches de dulce humedad nos invitan a poner un pie tras el otro. Quizá lejos, pero no solo. Las luces se miran mejor con alguien cogiéndote de la mano, los paseos en un silencio común y relajado. Una sonrisa sobre tres colores. Una sonrisa que sólo es tuya.

Comentarios

Jill ha dicho que…
Que dulce. :_)

Que adorables sois. >///<
todo halloween ha dicho que…
un cientifico con una visión poetica y enamorada de la vida. Que belleza.

todohalloween

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