Los niños y su (des)educación

Los niños son el futuro.
Pues vamos listos. Cada vez más niños son violentos, maleducados, respondones, tercos, listillos a la vez que paletos...

Podríamos culpar a muchos factores. La forma de educar de los padres ha cambiado con el tiempo. Antaño las bofetadas estaban más que bien vistas, cuando hoy en día se pretende que un niño de 4 años sepa razonar valores éticos que resulta imposible que entiendan. Son dos planteamientos muy divergentes, ninguno de ellos correcto en mi opinión. Como siempre el camino medio es la solución.

Quizá el problema actual es la exagerada libertad que se les da a los niños. Pueden ver cualquier programa de la televisión, pueden jugar a cualquier videojuego, pueden hablar cuando quieran, gritar, levantarse, responder, no responder...

Nunca he sido un gran fan de la disciplina, pero no se puede esperar que los niños sepan actuar según normas morales que si conocen, no entienden. Ahí es donde deben actuar los padres. Es difícil inculcar unos valores válidos a los niños, pero si fuera fácil no se harían teorías pedagógicas.

Pero muchos padres lo que hacen es dejar a los niños en casa solos, mientras ellos trabajan o lo que sea. Lo que consiguen así es que los niños se acostumbren a tener su propio reinado. Miran lo que quieren por la tele, hacen lo que les da la gana por el ordenador, se pasan el día viciándose a la consola. No lo digo con desconocimiento de causa, yo hace unos pocos años daba clases de repaso a niños así, y se notaba la falta de disciplina, y como es lógico ya que me contrataban, no sacaban buenas notas.

Me llama la atención que mis primos más pequeños, cuando vienen a casa lo que hacen es ponerse a jugar a su nintendo DS. Cuando yo tenía su edad, tenía la game boy y no me la llevaba de paseo. Yo me ponía a jugar con los niños de mi edad, o con los mayores con paciencia suficiente para aguantarme, y si hacía falta, me iba con los gatos.

La infancia ha cambiado. Ya no miran los mismos programas, no juegan a los mismos videojuegos, no hacen las mismas cosas. Y sólo han pasado como unos 15 años desde entonces.

No es sólo que a los niños les interesen cosas diferentes, es que les dan cosas diferentes. Otros programas de televisión con otros contenidos. En telecinco daban dibujos por las tardes, también en La2 y en antena3 además de los canales autonómicos que siguen manteniéndose fieles a su audiencia infantil. Ahora en estos canales emiten telebasura, los niños en el mejor de los casos miran "El diario de Patricia", cuando no miran los programas herederos de "Tómbola" o los grandes hermanos y sus derivados.

Vale, sí, yo miraba Dragon Ball, que es una serie violenta, pero enaltece unos valores como el de la autosuperación mediante el trabajo o la amistad que no transmite la programación actual, aunque bueno, creo que por las mañanas ponen esta misma serie y Naruto en cuatro. Pero los canales mayoritarios siguen transmitiendo telebasura.

Los padres no ayudan. Yo recuerdo a mi padre mirando conmigo Ranma y DragonBall por la televisión. Riéndose de lo que hay que reírse y haciendo cuatro comentarios. Pero en general, la telebasura ha enganchado tanto a la gente mayor que ya no ceden el mando a los hijos y éstos reciben información de cosas poco apropiadas para su edad. Yo sólo recuerdo que no me dejaban el mando para ver los dibujos por la tarde cuando hacían el tour de francia, que a mi abuelo le encantaban.

Y no lo digo por la violencia o por el sexo que pueda haber, sino por lo que transmiten. Si los padres a veces pecan de pensar que sus hijos son tan inteligentes como para tener claros ciertos valores morales, otros parece que piensan que sus hijos van a resolver el mundo a base de kamehames como Son Goku si les dejan ver según qué.

La clave no es qué ven los niños, sino cómo lo ven. De lo que les llega de la televisión, los niños pueden quedarse con lo bueno, los valores de autosuperación, o con lo malo, hay que usar la violencia para resolver los conflictos. Y es que los padres han de enseñar a sus hijos muchas cosas, entre ellas a mirar la tele, porque sí, entre otras cosas, los padres han de enseñar a sus hijos a tener un criterio propio para los valores morales que vaya más allá de la información que les llega, que puede ser errónea. Al principio a los niños les costará, por eso hemos de vigilar lo que miran, a lo que juegan, porque ante un mar tan basto de información, no podemos dejarles solos como hacen muchos padres, porque habiendo videojuegos como Grand Theft Auto, y programas como "Sábado Dolce Vitta", sería irresponsable por su parte.



Esta entrada está inspirada en una de tema similar de Elena: "Con la cabeza en otra parte". Echadle un vistazo también a su entrada, tiene una forma de abordar el tema distinta a la mía y, para qué negarlo, mucho menos espesa.

Comentarios

Elena y sus Neuras ha dicho que…
El problema es que ahora nos despreocupamos del problema y lo achacamos a factores externos, como son videojuegos, pelis, series, programas, paginas web...sin darnos cuenta de que realmente el problema en el que lo consiente.


Yo veía series violentas, pelis de Van Damme, seagal, chauche and company y no voy tirando granadas por la calle emulando a Rambo.
Porque mis padres estaban ahí, vigilando e imponiendo limites (internet solo estaba permitido los fines de semana los primeros años, por ejemplo) que es lo que mucho niños necesitan ahora.

He dicho.
Ryuujin/otra Helen =) ha dicho que…
Casi completamente de acuerdo con lo que dices. Sólo me gustaría recalcar que, además de los padres, otro factor que influye decisivamente en la educación de los niños es la fortaleza mental que tienen de base. Y yo creo que últimamente los niños, con esto de la contaminación (xD), nacen con el cerebro blandengue.

P.D.: Qué tierno el detalle de tu abuelo, el fan del tour de Francia. =)
Zinc ha dicho que…
Bueno, es el pan mío de cada día, tampoco merece la pena añadir nada que ya has dicho suficiente y sino me deprimo ;-)
Unknown ha dicho que…
El Tour de Francia y la Vuelta a España, no te olvides... la única competición ciclista que no veía el abuelo era el Giro, no sé muy bien por qué.

A parte de eso, te recuerdo que nuestros padres no siempre estaban a nuestro lado cuando mirabamos la tele, pues si ellos querían ver algo que a nosotros no nos gustara nos íbamos a la tele pequeñita de arriba a ver por ejemplo Campeones cuando en T5 lo ponían por la noche. Y así muchas cosas más.

Pero no dejo de estar de acuerdo en que el problema es que hoy en día la televisión, ordenadores, videoconsolas, etc se utilizan como educadores y muchas veces sin la supervisión de un adulto para saber qué ven o a qué juegan.
Demóstenes ha dicho que…
Bueno, no siempre estaban con nosotros, pero joer, tampoco es plan estar todo el día encima a los chavales, no? xD

A mí si me gustaran las bicis atmpoco miraría el giro, con esos macarronis haciéndose los guays ,:P:P
Unknown ha dicho que…
Lo que dices me recuerda a un experimento que hice hace tiempo. Tenía por mi casa un VHS en el cual alguien de mi familia había grabado una película de la televisión de finales de los 80, o quizá principios de los 90, tambien con los anuncios. Observé los anuncios y me di cuenta de algo muy significativo: la publicidad era mucho más "relajada", y el mensaje comercial se lanzaba a través de escenificaciones que transmitían unos valores aceptados. Hoy en día, la publicidad vende su mensaje comercial a través, en muchas ocasiones, de cierto cinismo. Se ensalza el pillaje y la "cosificación", sobre todo en lo que se refiere al cuerpo de la mujer. También se ensalza la picaresca y el engaño y, en definitiva, lo que vende es reírse de los valores en virtud de "lo práctico". También parece que está socialmente aceptado, como demuestra la publicidad, una especie de rebeldía consumista y estúpida hacia valores cívicos.

Quien quiera puede repetir el experimento y estoy bastante convencido de que llegará a la misma conclusión que yo.

Por otro lado, en los programas del corazón, en la hora de sobremesa o por la noche, todo el protagonismo recae sobre gente que no ha hecho nada constructivo en su vida a parte de ser familia de alguien o meter sus narices donde nadie les llama. Los modelos, o "tipos-ideales", como diría el sociólogo Max Weber, que se presentan a la sociedad y, por tanto, especialmente a los niños, son famosillos a los cuales se les cae la nariz por esnifar cocaína o acumulan denuncias por malos tratos. Una vez dijo uno de los psicólogos inmiscuidos en el vergonzoso programa "Gran Hermano" que su labor era presentar modelos a seguir para la juventud. Individuos egocéntricos, narcisistas, intolerantes, mal educados y obsesionados con su físico. Ese es el modelo que se transmite.

Programas como Gran Herman, salsa rosa, sálvame, etc., no sólo están transmitiendo la idea de que cualquiera puede opinar sobre las vidas de los demás con toda impunidad, sino que se fundamentan en el principio según el cual, está bien meterse en los asuntos personales de cualquiera.

Hay otro programa en el cual llevan a dos personas con un conflicto, el público opina y al final un juez realiza un veredico. El público se levanta y lanza su opinión dando por supuesto hechos que desconoce, movidos más por sus propias frustraciones y principios morales heredados de la prensa del corazón que por una actividad reflexiva y humilde.

Vimimos en una sociedad democrática que ha entendido mal la democracia. La democracia no es sacar por la tele la vida privada de los demás apelando al sacrosanto "derecho de información", ni opinar sobre la vida privada de los demás sin pensar en las consecuencias. La democracia no es hacer y decir lo que al adolescente le venga en gana dentro del aula. La democracia es poseer y hacer uso de libertades individuales y sociales sin perder de vista la responsabilidad, no vender un producto o mejorar la audiencia, aunque sea de forma irresponsable, apoyándose en dichas libertades. Democracia es leer la prensa y los programas políticos de los partidos antes de ir a votar, o no votar para no perjudicar a nadie con nuestra ignorancia, no es acusar, falsear, engañar, enfrentar y mentir para salir elegidos en las elecciones.

Esta es la basura de sociedad con la que estamos des-educando a nuestros hijos.
Unknown ha dicho que…
POr cierto, se me olvidaba una cosa. Tampoco quiero decir que cualquier tiempo pasado fuera mejor en este sentido. Es cierto que esta sociedad se está acelerando y todo se intensifica y se lleva al absurdo extremo, pero todo esto no es nada nuevo. Max Horkheimer, en "La Crítica de la Razón Instrumental", escrita en 1947, cuenta la historia de un niño que, en plena era de anuncios publicitarios y luces de neón le preguntó a su padre: "Papá, y la luna... ¿qué es lo que publicita?".

Así que ya sabéis, menos mierda del corazón, menos Play Station, menos anuncis y más documentales de astrofísica!
Cisne Negro ha dicho que…
Te doy toda la razón. Yo he tratado también lo que creo que es el mismo tema, pero desde la perspectiva que me queda más cerca: los adolescentes y los alumnos de ESO. Saludos y a resistir:

http://cisne.blogspot.com/2009/09/pozuelo-de-alarcon-verguenza.html
Cisne Negro ha dicho que…
¡Gracias a ti por pasarte!
Déägol ha dicho que…
Es una buena reflexión. Estoy completamente de acuerdo contigo. Me ha recordado a la peli esta de Expediente 39, que la vi el otro día (muy plana, por cierto).

Los niños hacen lo que quieren, y hoy en día si no los consientes, te putean. Es una buena moraleja xD

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